Parte posterior del muslo

Parte posterior del muslo

Músculos posteriores del muslo

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El dolor en el muslo puede provocar dificultades en la movilidad normal al caminar, correr o subir escaleras. A veces, el dolor puede aparecer tras un traumatismo o una lesión. Otras veces, puede comenzar sin motivo aparente.
En este artículo se analizan las causas más comunes del dolor de muslo junto con los posibles tratamientos. Asegúrese de tomar nota de los signos y síntomas que indican cuándo debe acudir al médico. En raras ocasiones, el dolor de muslo puede ser un signo de una afección potencialmente mortal.
Hay muchas causas diferentes de dolor de muslo, algunas obvias y otras no tanto. Entender el dolor de muslo y lo que puede estar causándolo es el primer paso para tratar adecuadamente su condición. Las causas más comunes del dolor de muslo pueden ser:

Tatuaje de la parte posterior del muslo

El muslo tiene tres grupos de músculos fuertes: los isquiotibiales en la parte posterior del muslo, los cuádriceps en la parte delantera y los aductores en la parte interior. Los cuádriceps y los isquiotibiales trabajan juntos para enderezar (extender) y doblar (flexionar) la pierna. Los músculos aductores juntan las piernas.
Los grupos musculares de los isquiotibiales y los cuádriceps corren un riesgo especial de sufrir distensiones musculares porque atraviesan las articulaciones de la cadera y la rodilla. También se utilizan para actividades de alta velocidad, como las pruebas de atletismo (carrera, vallas, salto de longitud), el fútbol, el baloncesto y el fútbol.
Las distensiones musculares suelen producirse cuando un músculo se estira más allá de su límite, desgarrando las fibras musculares. Esta lesión suele producirse cerca del punto en el que el músculo se une al resistente tejido conectivo fibroso del tendón. Un golpe directo en el músculo también puede causar una lesión similar. Las distensiones musculares en el muslo pueden ser bastante dolorosas.
Una persona que sufre una distensión muscular en el muslo describirá con frecuencia una sensación de chasquido o de ruptura cuando el músculo se desgarra. El dolor es repentino y puede ser intenso. La zona que rodea la lesión puede ser sensible al tacto, con hematomas visibles si los vasos sanguíneos también están rotos. La hinchazón y las zonas de equimosis (“negro y azul”) pueden extenderse a menudo por debajo del muslo hasta la pantorrilla y el tobillo. Esto puede ocurrir incluso uno o dos días después de la lesión.

Dolor en la parte posterior del muslo al sentarse

Un desgarro muscular, ya sea por el deporte o por la actividad diaria, es habitual en personas de todas las edades. Cuando un músculo se estira más allá de su límite, puede producirse un desgarro que puede ir de leve a grave. Cuando el muslo se utiliza como parte integrante de actividades de alta velocidad como el fútbol, la carrera, el fútbol y el baloncesto, las distensiones pueden producirse con bastante facilidad.
Una distensión muscular (también conocida como tirón muscular), se produce cuando el músculo se estira en exceso o se desgarra como resultado del uso excesivo, la fatiga o el uso inadecuado. Las distensiones suelen confundirse con los esguinces. Un esguince es el estiramiento o desgarro de las resistentes bandas de tejido fibroso (ligamentos) que conectan dos huesos en las articulaciones. Las distensiones y los esguinces comparten signos y síntomas similares, pero afectan a distintas partes del cuerpo.
Dado que los músculos isquiotibiales y los cuádriceps se cruzan en la cadera y la rodilla, corren un alto riesgo de sufrir una distensión. Los músculos se debilitan cuando se tensan, por lo que es importante dejar que el músculo se cure adecuadamente para evitar daños mayores.
Las personas que sufren una distensión muscular en el muslo suelen sentir una sensación de chasquido en la zona del muslo. Esto es el desgarro del músculo y puede crear un problema más grave si también se rompen los vasos sanguíneos. Una sensación de chasquido también puede ser un signo de una distensión muscular en el muslo, donde el dolor es intenso e instantáneo. La zona que rodea a la lesión puede estar sensible al tacto y pueden aparecer moratones con bastante rapidez.

Dolor en la parte posterior del muslo bajo la nalga

El muslo tiene tres grupos de músculos fuertes: los isquiotibiales en la parte posterior del muslo, los cuádriceps en la parte delantera y los aductores en la parte interior. Los cuádriceps y los isquiotibiales trabajan juntos para enderezar (extender) y doblar (flexionar) la pierna. Los músculos aductores juntan las piernas.
Los grupos musculares de los isquiotibiales y los cuádriceps corren un riesgo especial de sufrir distensiones musculares porque atraviesan las articulaciones de la cadera y la rodilla. También se utilizan para actividades de alta velocidad, como las pruebas de atletismo (carrera, vallas, salto de longitud), el fútbol, el baloncesto y el fútbol.
Las distensiones musculares suelen producirse cuando un músculo se estira más allá de su límite, desgarrando las fibras musculares. Esta lesión suele producirse cerca del punto en el que el músculo se une al resistente tejido conectivo fibroso del tendón. Un golpe directo en el músculo también puede causar una lesión similar. Las distensiones musculares en el muslo pueden ser bastante dolorosas.
Una persona que sufre una distensión muscular en el muslo describirá con frecuencia una sensación de chasquido o de ruptura cuando el músculo se desgarra. El dolor es repentino y puede ser intenso. La zona que rodea la lesión puede ser sensible al tacto, con hematomas visibles si los vasos sanguíneos también están rotos. La hinchazón y las zonas de equimosis (“negro y azul”) pueden extenderse a menudo por debajo del muslo hasta la pantorrilla y el tobillo. Esto puede ocurrir incluso uno o dos días después de la lesión.

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