Hernia inguinal sin bulto

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Una hernia suele caracterizarse por una protuberancia (bulto) que se produce cuando los tejidos abdominales salen a través del orificio de la fascia de la pared abdominal. A veces puede ser dolorosa al tacto, y también empeorar cuando se ejerce una presión adicional en el abdomen, como al estar de pie, caminar, toser y hacer esfuerzos. Y suele aliviarse al acostarse. Pero una pregunta difícil, ¿puede producirse una hernia sin un bulto? La respuesta es probablemente “sí”, especialmente en las mujeres.
La fascia es una lámina (capa) de tejidos conectivos en la pared abdominal que va desde el pecho hasta la zona de la ingle. Esta capa de resistencia es la responsable de mantener algunos contenidos abdominales (como los tejidos abdominales) en su sitio. Y un desgarro (brecha) o agujero en la fascia de la pared abdominal es, por definición, una hernia.
En general, las hernias son más frecuentes en las personas mayores. Podemos decir que el riesgo de desarrollar hernias suele aumentar con la edad, aunque no siempre (algunas están ahí después de la cirugía o incluso al nacer). Un debilitamiento y desgarro continuado de la fascia abdominal puede acabar formando un punto de debilitamiento o un agujero que permite que el contenido abdominal empuje a través de él, causando un bulto o protuberancia.

Hernia inguinal sin bulto 2021

Aunque una hernia deportiva puede dar lugar a una hernia abdominal tradicional, se trata de una lesión diferente. Una hernia deportiva es una distensión o desgarro de cualquier tejido blando (músculo, tendón, ligamento) en la parte inferior del abdomen o en la zona de la ingle.
Dado que pueden verse afectados diferentes tejidos y que puede no existir una hernia tradicional, la comunidad médica prefiere el término “pubalgia deportiva” para referirse a este tipo de lesión. Sin embargo, el público en general y los medios de comunicación están más familiarizados con el término “hernia deportiva”, que se utilizará en el resto de este artículo.
Los tejidos blandos más frecuentemente afectados por la hernia deportiva son los músculos oblicuos de la parte inferior del abdomen. Son especialmente vulnerables los tendones que unen los músculos oblicuos al hueso púbico. En muchos casos de hernia deportiva, los tendones que unen los músculos del muslo al hueso púbico (aductores) también se estiran o se desgarran.
Una hernia deportiva suele causar un fuerte dolor en la zona de la ingle en el momento de la lesión. El dolor suele mejorar con el reposo, pero vuelve a aparecer cuando se retoma la actividad deportiva, especialmente con movimientos de torsión.

¿se puede tener una hernia sin un bulto?

Una hernia se produce cuando un órgano sobresale a través de la pared muscular que lo rodea. Hay varios tipos de hernias que pueden producirse en la zona de la ingle. Para obtener más información sobre las hernias inguinales y femorales, así como sobre los síntomas y métodos de tratamiento asociados a estas hernias, consulte a continuación.
El principal síntoma de una hernia inguinal es un bulto o protuberancia en la zona de la ingle. Esta protuberancia puede aparecer de repente, después de toser, reír, levantar pesos pesados o hacer algún otro tipo de esfuerzo, o puede desarrollarse durante un período más largo de semanas o incluso meses.
Puede sentir dolor o malestar general en la zona de la ingle, sobre todo al hacer esfuerzos. Las hernias inguinales pueden causar un malestar importante y también pueden estar asociadas a una sensación de dolor o ardor en la zona de la protuberancia. También puede experimentar una sensación de arrastre, presión o debilidad en la ingle.
Muchas personas desarrollan hernias inguinales más tarde en la vida, cuando sus músculos se han debilitado con la edad, o cuando son más vulnerables después de una cirugía abdominal o una lesión. Sin embargo, muchas otras experimentan un debilitamiento de la pared abdominal durante el parto, cuando el peritoneo (revestimiento abdominal) no se cierra como debería.

Cómo comprobar la existencia de una hernia inguinal

Aunque una hernia deportiva puede dar lugar a una hernia abdominal tradicional, se trata de una lesión diferente. Una hernia deportiva es una distensión o desgarro de cualquier tejido blando (músculo, tendón, ligamento) en la parte inferior del abdomen o en la zona de la ingle.
Dado que pueden verse afectados diferentes tejidos y que puede no existir una hernia tradicional, la comunidad médica prefiere el término “pubalgia deportiva” para referirse a este tipo de lesión. Sin embargo, el público en general y los medios de comunicación están más familiarizados con el término “hernia deportiva”, que se utilizará en el resto de este artículo.
Los tejidos blandos más frecuentemente afectados por la hernia deportiva son los músculos oblicuos de la parte inferior del abdomen. Son especialmente vulnerables los tendones que unen los músculos oblicuos al hueso púbico. En muchos casos de hernia deportiva, los tendones que unen los músculos del muslo al hueso púbico (aductores) también se estiran o se desgarran.
Una hernia deportiva suele causar un fuerte dolor en la zona de la ingle en el momento de la lesión. El dolor suele mejorar con el reposo, pero vuelve a aparecer cuando se retoma la actividad deportiva, especialmente con movimientos de torsión.

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