Canon de belleza renacentista

Ideas de maquillaje del renacimiento

El Renacimiento, o “renacimiento”, fue un movimiento cultural que primero tuvo sus raíces en Florencia, Italia, antes de extenderse al resto de Europa. Este periodo de tiempo duró desde el año 1300 hasta el 1600. Se cree que el Renacimiento nació en Florencia debido a la influencia de la familia Medici, que era mecenas de las artes. Ellos fomentaron el encargo de obras de arte y animaron a otros a seguir su ejemplo. El replanteamiento de las artes y la cultura supuso una influencia y un cambio importantes en la forma de ver a los seres humanos, el arte, la religión y la ciencia.
Aunque hay algunos aspectos de la belleza femenina que son similares a los de hoy, hay otros que son bastante diferentes. Por lo que se puede deducir, la mujer ideal tenía más carne y brazos y piernas más gruesos en comparación con el ideal actual. La mujer imaginada sería voluptuosa y tendría una figura completa.    Su busto se ve lleno y sin signos de huesos. La mujer ideal también tendría una piel pálida, muy diferente al aspecto bronceado que es popular en nuestra era moderna. Para acompañar esta piel deseada, el cabello era rubio, lo que hacía que la mujer pareciera más joven que los mechones oscuros.

Historia del maquillaje en el renacimiento

La belleza se describe comúnmente como una característica de los objetos que hace que estos objetos sean agradables de percibir. Entre estos objetos se encuentran los paisajes, las puestas de sol, los seres humanos y las obras de arte. La belleza, junto con el arte y el gusto, es el tema principal de la estética, una de las principales ramas de la filosofía. Como valor estético positivo, se contrapone a la fealdad como su contrapartida negativa. Junto con la verdad y la bondad es uno de los trascendentales, que suelen considerarse los tres conceptos fundamentales del entendimiento humano.
Una de las dificultades para entender la belleza se debe a que tiene aspectos tanto objetivos como subjetivos: se considera una propiedad de las cosas pero también depende de la respuesta emocional de los observadores. Debido a su aspecto subjetivo, se dice que la belleza está “en el ojo del que mira”[2]. Se ha argumentado que la capacidad del sujeto necesaria para percibir y juzgar la belleza, a veces denominada “sentido del gusto”, puede entrenarse y que los veredictos de los expertos coinciden a la larga. Esto sugeriría que los estándares de validez de los juicios de belleza son intersubjetivos, es decir, que dependen de un grupo de jueces, y no totalmente subjetivos o totalmente objetivos.

Significado de la belleza renacentista

En la Italia del Renacimiento, el ideal de belleza femenino incluía rasgos como el pelo rubio y una piel pálida. Las mujeres se esforzaban por cumplir estas expectativas, pero los elaborados maquillajes y rutinas de belleza no estaban exentos de riesgos.
El libro de recetas de Pietro Bairo, los Secreti Medicinali, incluye curas para dolencias médicas que van desde el dolor de muelas hasta las hemorroides, pero también contiene una amplia gama de recetas de belleza. Estas recetas no están dirigidas exclusivamente a las mujeres: algunas de ellas pretenden blanquear los dientes o volver a teñir de negro los cabellos blancos, mientras que muchas otras prometen curar la caída del cabello y la negrura. La mayoría de las recetas, sin embargo, responden a los requisitos tradicionales de la belleza femenina:
* Para hacer el pelo rubio: cocer alumbre en agua, hacer una cataplasma y dejarla en el pelo durante dos días. Otra opción: lavar el cabello con una mezcla de zumo de limón y las plantas altramuz amarillo y alsem, y el amarillo de una higuera.
* Para “ennegrecer los ojos de las mujeres”: secar la flor del beleño al sol y molerla junto con vino fino. Otra opción: tomar el zumo de una granada dulce, con la flor y el zumo del beleño o la belladona, y pasarlo por los ojos.

El ideal renacentista de belleza femenina

En nuestra clase de Individuos y Sociedades empezamos investigando algunas pinturas y esculturas del Renacimiento. A continuación, nuestro profesor nos habló de algunas esculturas de la época medieval y griega, y luego comparamos la diferencia.    Los artistas medievales se centraban en temas religiosos (sin detalles) mientras que los artistas griegos se centraban en los detalles y en lo que era la belleza para ellos (Canon de la Belleza). Lo que ocurre en el Renacimiento es una especie de mezcla entre estos dos, el arte medieval y el griego. Por ejemplo, Miguel Ángel hizo la escultura “Busto de Bruto” con un aspecto más parecido al arte griego y el cuadro “La Creación de Adán” con un aspecto más parecido al arte medieval.

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