El amor segun platon

El amor segun platon

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Firmin DeBrabander no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.
Según Aristófanes, los primeros humanos no sólo tenían ambos conjuntos de órganos sexuales, sino que estaban dotados de dos caras, cuatro manos y cuatro piernas. Estas monstruosidades eran muy rápidas -se movían dando volteretas- y también eran bastante poderosas. Tan poderosos, de hecho, que los dioses estaban nerviosos por su dominio.
Queriendo debilitar a los humanos, Zeus, rey griego de los dioses, decidió cortar a cada uno en dos, y ordenó a su hijo Apolo “que volviera su cara… hacia la herida para que cada uno viera que había sido cortado y mantuviera mejor el orden”. Sin embargo, si los humanos seguían suponiendo una amenaza, Zeus prometió volver a cortarlos – “¡y tendrán que abrirse paso a una pata, saltando!”
Al parecer, al principio no lo hizo, y, según explica Aristófanes, los humanos cortados “echaron semilla e hicieron hijos, no entre ellos, sino en la tierra, como las cigarras”. (una familia de insectos)

S.e. paces

La “escalera del amor” aparece en el texto Simposio (c. 385-370 a.C.) del antiguo filósofo griego Platón. Trata de un concurso en un banquete de hombres, en el que se pronuncian discursos filosóficos improvisados en alabanza de Eros, el dios griego del amor y el deseo sexual. Sócrates resume los discursos de cinco de los invitados y luego relata las enseñanzas de una sacerdotisa, Diotima. La escalera es una metáfora del ascenso que un amante puede hacer desde la atracción puramente física hacia algo bello, como un cuerpo bello, el peldaño más bajo, hasta la contemplación real de la Forma de la Belleza en sí.
Diotima le dice a Sócrates que si alguna vez llegara al peldaño más alto de la escalera y contemplara la Forma de la Belleza, nunca más se dejaría seducir por los atractivos físicos de las jóvenes hermosas.  Nada podría hacer que la vida mereciera más la pena que disfrutar de este tipo de visión.  Dado que la Forma de la Belleza es perfecta, inspirará la virtud perfecta en aquellos que la contemplen.
Este relato de la escalera del amor es la fuente de la conocida noción de “amor platónico”, por la que se entiende el tipo de amor que no se expresa a través de las relaciones sexuales.  La descripción de la ascensión puede verse como un relato de la sublimación, el proceso de transformación de un tipo de impulso en otro, generalmente, uno que se considera “más elevado” o más valioso.  En este caso, el deseo sexual de un cuerpo bello se sublima en un deseo de comprensión y entendimiento filosófico.

Confucio

Este artículo examina la naturaleza del amor y algunas de sus ramificaciones éticas y políticas. Para el filósofo, la pregunta “¿qué es el amor?” genera un cúmulo de cuestiones: el amor es un sustantivo abstracto, lo que significa que para algunos es una palabra desvinculada de cualquier cosa real o sensible, eso es todo; para otros, es un medio por el que nuestro ser -nuestro ser y su mundo- se ven irremediablemente afectados una vez que somos “tocados por el amor”; algunos han tratado de analizarlo, otros han preferido dejarlo en el ámbito de lo inefable.
Sin embargo, es innegable que el amor desempeña un papel enorme e ineludible en nuestras diversas culturas; lo encontramos discutido en las canciones, el cine y las novelas, de forma humorística o seria; es un tema constante de la vida madura y un tema vibrante para la juventud. Desde el punto de vista filosófico, la naturaleza del amor ha sido un pilar de la filosofía desde la época de los antiguos griegos, con teorías que van desde la concepción materialista del amor como un fenómeno puramente físico -un impulso animal o genético que dicta nuestro comportamiento- hasta teorías del amor como un asunto intensamente espiritual que, en su máxima expresión, nos permite tocar la divinidad. Históricamente, en la tradición occidental, el Simposio de Platón presenta el texto iniciador, pues nos proporciona una noción enormemente influyente y atractiva de que el amor se caracteriza por una serie de elevaciones, en las que el deseo animalista o la vil lujuria es superado por una concepción más intelectual del amor que también es superada por lo que puede interpretarse como una visión teológica del amor que trasciende la atracción sensual y la mutualidad. Desde entonces ha habido detractores y partidarios del amor platónico, así como una gran cantidad de teorías alternativas, incluida la del alumno de Platón, Aristóteles, y su teoría más secular del amor verdadero que refleja lo que él describió como “dos cuerpos y un alma”.

Wikipedia

Los diálogos de Platón, sobre todo el Fedro y el Simposio, marcan el inicio de 2.400 años de contemplaciones filosóficas escritas sobre el amor. Muchos amantes han amado desde entonces, y muchos pensadores han pensado y se han esforzado por comprender. ¿Quién no se ha hecho nunca la pregunta? ¿Qué es el amor? Las diversas discusiones que se han producido desde entonces van desde Aristóteles hasta la abundante filosofía y ficción contemporáneas sobre el tema. Elogio del amor, de Alain Badiou, Ensayos sobre el amor, de Alain de Botton, y Die Agonie des Eros, de Byung Chul Han, todos ellos publicados en los últimos diez años, hacen referencia al relato de Platón, por lo que es evidente que el tratamiento que éste hace del amor sigue siendo pertinente. Naturalmente, la concepción también ha cambiado drásticamente en este largo periodo de tiempo. La relación no sexual y puramente intelectual que el angloparlante moderno entiende como “amor platónico” es bastante distinta del relato que obtenemos en las propias obras de Platón, que se centran predominantemente en la búsqueda de la perfección a través de la belleza. La comprensión moderna y cotidiana del amor personal, que va desde el amor maternal hasta el amor romántico, es algo totalmente distinto.

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