Chicas tapandose la cara

Chicas tapandose la cara

Niña cubriendo la cara con el teléfono

El velo facial formaba parte originalmente de la vestimenta de las mujeres entre ciertas clases del Imperio Bizantino y fue adoptado en la cultura musulmana durante la conquista árabe de Oriente Medio[1]. Culturalmente, en el mundo moderno es “una costumbre importada de Najd, una región de Arabia Saudí y la base de poder de su forma fundamentalista salafí del Islam. Dentro de los países musulmanes es muy discutida y se considera marginal”[2][3].
La mayoría de los eruditos islámicos[8][9] y la mayor parte de los juristas islámicos contemporáneos[10] están de acuerdo en que las mujeres no están obligadas a cubrirse el rostro, aunque algunos eruditos, sobre todo del movimiento salafí, lo consideran obligatorio[11][12] Existen varias razones por las que las mujeres pueden cubrirse el rostro en público, y esta práctica debe entenderse dentro de un contexto social concreto[8].
El niqab es controvertido en el mundo occidental. En Francia, concretamente, aunque el niqab no está individualmente contemplado, entra en el ámbito de la legislación que prohíbe el uso de cualquier artículo religioso (cristiano, judío, musulmán o de otro tipo) en las escuelas públicas (las universidades no se ven afectadas), y otra prohibición de cubrirse la cara (que también incluye las máscaras de carnaval y los cascos de moto cuando no se está en ella).

Chica cubriendo la cara con un dupatta

“Soy profesora de instituto y ahora veo todas las tendencias, y esto es lo nuevo”, comienza un vídeo de TikTok en el que aparece una mujer explicando al resto de adultos qué cosas aleatorias hacen sus alumnos. “Suele ser muy difícil. No sé por qué, no lo entiendo”, dice. “Les gusta dar una palmada en la cara”.
Las bofetadas dramáticas no son ni mucho menos el único tic facial de la Generación Z que ha calado en la cultura. Desde el debut de TikTok en Estados Unidos en 2018, ha engendrado una vasta red de poses y gestos que he apodado colectivamente “TikTok Face”, cada uno con sus propios significados y usos.
Lo de dar palmadas en la cara, por ejemplo, está por todo mi feed de TikTok, y tengo una teoría cerebral galáctica sobre el porqué: Poner la mano sobre la boca en señal de sorpresa o incredulidad es una forma puramente visual de ilustrar el sentimiento, así que en TikTok, donde muchos vídeos sustituyen el sonido original por un audio diferente, se puede saber claramente qué emoción se está expresando. Además, la risa falsa parece incómoda, y a los adolescentes, un segmento de la población notoriamente acomplejado, les encanta ocultar sus rostros.

Meme de chica cubriendo la cara

Anna Piela no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.
Pero no para las mujeres musulmanas que llevan el niqab, o velo facial islámico. De repente, estas mujeres -que suelen ser recibidas en Occidente con abierta hostilidad por cubrirse el rostro- se parecen mucho más a los demás.
Entrevisté a 38 portadoras de niqab británicas y estadounidenses para mi próximo libro sobre las mujeres musulmanas que llevan el niqab en Estados Unidos y el Reino Unido. Casi todas eran ciudadanas británicas y estadounidenses, pero procedían de todo el mundo y de todas las profesiones. Eran conversas del cristianismo, del judaísmo, antiguas ateas, blancas, afroamericanas, árabes y sudasiáticas.
El niqab -una prenda que no es obligatoria en el Islam, pero que se considera recomendada en algunas interpretaciones- se suele llevar con una prenda suelta tipo abrigo llamada abaya y un hijab, o pañuelo para la cabeza. Algunas mujeres lo combinan con una falda larga y una túnica para disimular la forma del cuerpo.

Chica cubriendo la cara con las manos

Pero si avanzamos 10 años, parece que no hemos aprendido nada, ya que en estos momentos apenas se puede navegar por Instagram sin que aparezca un selfie de una celebridad haciendo pucheros con la mano sobre los labios.
En cierto modo lo entiendo. Después de todo, funcionó para Britney Spears, cuando se mordió seductoramente el labio durante el vídeo de ‘I’m A Slave For You’. Además, Kristen Stewart merecía un récord mundial por la cantidad de veces que lo hizo durante la saga de Crepúsculo. Pero es una pose muy poco favorecedora.
Estoy a favor de que las mujeres se sientan seguras de sí mismas en las redes sociales -yo también he sido culpable de posar de vez en cuando con la mano en la cadera para la cámara-, pero esta pose con la mano en el labio sólo hace que parezca que estás compensando una mancha dudosa, un pintalabios manchado o un lamentable piercing en el labio.
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